Hecho a mano
en España.
Para siempre.
Cada par nace en nuestro taller de Almansa. Esparteñas y manoletinas tejidas a mano, una a una, para los días que se recuerdan toda la vida.
Más de cinco décadas
perfeccionando el arte.
Cuando una niña se mira por primera vez con su vestido de Comunión, lo primero que ve son sus pies. Por eso llevamos cincuenta años poniéndoles esparteñas que no se rompen, que no aprietan, y que se guardan después en una caja, en un armario, durante muchos años.
Trabajamos con esparto, lino, encaje y flores de seda. Nada de plástico escondido. Cada pieza pasa por nueve manos antes de salir del taller.
Hecho en España
Confección 100% artesanal en nuestro taller. Sin intermediarios, sin fábricas externas.
Materiales naturales
Esparto, lino, algodón y flores de seda. Materiales que envejecen bien y se guardan de recuerdo.
Envío gratuito
En todos los pedidos superiores a 70€. Llegamos a toda España en 24-72 horas.
Piezas que pasan
de armario en armario.

Esparteña de Ceremonia · Agua Menta 04

Esparteña de Ceremonia · Agua Menta 03

Esparteña de Ceremonia · Rosa Empolvado 04

Esparteña de Ceremonia · Rosa Empolvado 03

Esparteña de Ceremonia · Lavanda 04

Esparteña de Ceremonia · Lavanda 03
Siete horas
por cada par.
El esparto se trenza primero. Luego se cose la suela a mano con hilo encerado. Después se monta el ribete de algodón, se posan las flores una a una, y se cierra con la cinta de tobillo. Si una pieza no encaja bien, vuelve al principio.
«Es un calzado para un día concreto, pero está hecho para guardarse después. Lo cosemos pensando en eso.» — Juana Sánchez, fundadora
Cada día especial
tiene su pieza.
Comunión
Esparteñas, coronas y complementos en blanco roto y marfil, con flores de seda y encaje.
Niñas y bebés
Diademas y piezas para las más pequeñas, en tonos rosa empolvado y azul agua.
Arras & Ceremonia
Conjuntos completos de arras: calzado, complementos y detalles a juego.
El día de mi hija,
de pies a cabeza.
«Las compré para la comunión de mi hija mayor en 2019. Las acaba de estrenar mi pequeña en la suya. Siguen perfectas.»
«Llegó envuelta como un regalo de joyería. Mi hija las quiere usar todos los días desde entonces.»
«Tengo una boutique pequeña en Madrid y llevo cuatro años con la colección. Las clientas vuelven.»